martes, 20 de noviembre de 2018

Entre perder la vida y operarse no hay elección,


HUMANITARIOS de Innovadores menores de 35 Latinoamérica: Rodrigo Ernesto Salazar, Eric Dijkhuis, Fabián Suárez, Bruno Mahfuz, Mateo Salvatto, Antonella Romero y Felipe Quezada

NotiMx, Noviembre 2018.- Durante la premiación de los “Innovadores menores de 35 Latinoamérica” realizada por el MIT Technology Review en español en la Universidad Panamericana (UP) de Guadalajara, se dieron a conocer los proyectos de 35 jóvenes innovadores de menos de 35 años, entre más de 2 mil trabajos que concursaron y con el lema “Sé parte del cambio que quieres ver en el mundo”,

El evento se realiza impulsado por MIT Technology Review en español, la Universidad Panamericana campus Guadalajara y Opinno, consultora global de innovación española y organizadora del evento, con el apoyo de Secretaría de Innovación del Gobierno de Jalisco, Santander, Nissan, Fleet Solutions, Aga, Amazon Web Services y otras importantes empresas.

HUMANITARIOS
Estos innovadores utilizan la tecnología para abordar problemas causados por la pobreza, la guerra o la discapacidad.
Rodrigo Ernesto Salazar, 30
Perú
Eric Dijkhuis, 26
Paraguay
Fabián Suárez, 32
Colombia
Bruno Mahfuz, 34
Brasil
Mateo Salvatto, 19
Argentina
Antonella Romero, 29
Perú
Felipe Quezada, 34
Chile

Rodrigo Ernesto Salazar
MaisIdentidade
Su metodología genera prótesis maxilofaciales más accesibles usando smartphones e impresión 3D.

Con frecuencia, las personas que sobreviven al cáncer maxilofacial se enfrentan a una dura consecuencia: su rostro ha quedado completamente deformado por la cirugía necesaria para extirpar el tumor. En ocasiones pueden perderse partes de la cara vitales para operaciones básicas como alimentarse, hablar, oler. Pero el rostro también es la sede de la identidad, cómo otras personas nos reconocen y cómo nos vemos a nosotros mismos.

Rodrigo Salazar es cirujano dental especializado en prótesis maxilofaciales y ha desarrollado un nuevo método para fabricar estas prótesis de un modo más económico y accesible. Su esperanza es que más personas afectadas por enfermedades que deforman la cara puedan disponer de prótesis que hasta ahora no podrían haberse permitido.

Entre perder la vida y operarse no hay elección, pero tras la operación hay unas consecuencias que afrontar”, empieza su explicación el joven peruano. “La rehabilitación de este tipo de cirugías es uno de los servicios más desprovistos en el mundo, y esta falta de cobertura afecta al paciente”, prosigue Salazar. Por este motivo este innovador decidió cambiar la forma en que se diseñan las prótesis para hacer que el proceso sea más barato y fácil de realizar, de modo que más personas puedan fabricarlas y por tanto puedan ayudar a un mayor número de afectados.

Hasta hoy el diseño de una prótesis es un proceso casi artístico, con un gran componente de trabajo manual y la necesidad de utilizar equipamiento excesivamente caro y difícil de manipular. Escáneres de cabeza, cámaras especializadas, software de modelado 3D.

Puede ser necesario invertir hasta medio millón de dólares para producir una prótesis”, comenta Salazar. Su método, en cambio, utiliza la cámara de un smartphone, software de código abierto e impresoras 3D. “De esta manera disminuye el coste para que nuevos médicos se entrenen en producir este tipo de prótesis”, valora Salazar.

Eric Dijkhuis
Po Paraguay
Gracias a la impresión en 3D su ONG fabrica prótesis y herramientas para personas con extremidades amputadas

Acceder a un dispositivo prostético para remediar una amputación de una mano, por ejemplo, sigue siendo un lujo que la mayoría de las personas no se pueden permitir. Una de los primeras aplicaciones pensadas para la disruptiva tecnología de la impresión en 3D fue precisamente la creación de prótesis mucho menos costosas. Con esta intención, Eric Dijkhuis creó en 2014 la ONG Po Paraguay, inicialmente con el diseño de prótesis para manos (‘Po’ significa ‘mano’ en guaraní). En estos años no ha dejado de investigar nuevas aplicaciones para la tecnología y el catálogo ofrecido ya incluye 9 tipos de prótesis para manos y piernas y accesorios que han llegado a más de 250 personas.

La gran mayoría de los amputados en Paraguay no se pueden permitir una prótesis funcional, con costes “por encima de los 3.000 dólares en zonas donde el salario mensual no llega a los 200”, analiza Dijkhuis. Po Paraguay reduce el coste de una prótesis a poco más de 150 dólares mediante el uso de impresión en 3D con materiales más baratos y el uso de diseños de código abierto.

Hay formas de que incluso este reducido precio no tuviera que ser abonado por el usuario final, pero Dijkhuis cree que es positivo que el destinatario pague al menos una parte simbólica. “El hecho de adquirir algo cambia la mentalidad, pasan de ser personas que están siendo ayudadas a clientes que buscan estar satisfechos con el producto y participan en la co-creación del mismo”, explica el joven innovador.

El objetivo es cambiar la percepción en la sociedad, transmitir que la situación de discapacidad no es una condición inmutable, sino que con la herramienta adecuada se puede recuperar la funcionalidad, al igual que cuando una persona usa gafas”, afirma Dijkhuis. Por este motivo, en Po van más allá de producir prótesis personalizadas y también fabrican accesorios para realizar actividades específicas, como tocar una guitarra, un violín, o montar en bicicleta.

Fabián Suárez
e.Ray
Su empresa instala turbinas en ríos para dotar a las comunidades remotas de los medios para desarrollarse y prevenir inundaciones.

En el mundo viven 1,300 millones de personas sin acceso a electricidad. Solo en Colombia, el 60% del territorio no dispone de conexión a la red nacional de suministro y unas 12,000 comunidades carecen de acceso a una fuente confiable de electricidad. Por otro lado, la tecnología satelital no tiene la suficiente precisión para predecir con exactitud las crecidas de los ríos e instalar estaciones de medida en áreas remotas es costoso. Las comunidades establecidas junto a cauces fluviales en zonas recónditas a menudo sufren ambos problemas.

Fabián Suárez es cofundador de e.Ray y ha diseñado una infraestructura que combina la generación de energía eléctrica renovable utilizando el caudal de los ríos con la obtención de datos sobre los mismos.
El origen de la migración en las zonas rurales de Colombia está en la falta de oportunidades para desarrollarse”, comenta Suárez. Sus padres abandonaron su comunidad en busca de una vida con más oportunidades cerca de la gran ciudad. “La tecnología puede invertir este proceso, volver atractivas para vivir las áreas rurales”, afirma el joven ingeniero.

Con este objetivo en mente, Suárez ha diseñado un nuevo tipo de turbina capaz de generar electricidad sin necesidad de mayores infraestructuras civiles, optimizada para funcionar a bajas velocidades y con poco caudal. Junto a esta turbina se instalan paneles solares que complementan la producción eléctrica para suministrar energía a algún proceso que genere valor añadido. “En el piloto realizado en Uganda se instalaron máquinas que fabrican hielo; la venta del producto de mayor valor, el hielo para refrigerar la leche, permite a los ganaderos locales mejorar el rendimiento de su producción”, explica el innovador colombiano.

Otra forma de obtener valor añadido es la instalación en la turbina de monitores que, gracias al uso de dos sensores GPS, son capaces de medir con una precisión de centímetros las variaciones del nivel del agua. Cuando los monitores detectan una desviación al alza se emite una alerta a la comunidad local para que tenga suficiente tiempo para reaccionar.

Bruno Mahfuz
guiaderodas
Su aplicación da información sobre accesibilidad a las personas que lo necesitan.

Para las personas con movilidad reducida, salir de casa para realizar cualquier actividad supone una expedición a lo desconocido ya que, si no tienen información de primera mano al respecto, nada les garantiza que al llegar a su destino puedan acceder a él. Para Bruno Mahfuz esta situación, en la era de Internet, es inaceptable. Por ello creó guiaderodas, una aplicación mediante la cual los usuarios pueden reportar el nivel de accesibilidad de los sitios que visitan, haciendo que esta información quede a disposición del resto de la comunidad.

Cuando tenía 17 años un accidente le dejó anclado a una silla de ruedas. A partir de entonces intentar hacer vida normal le supuso una dificultad añadida. Media vida sujeto a esta forma de trasladarse le ha convencido de que la accesibilidad no es, sin embargo, una cuestión relevante sólo para las personas con discapacidad. De hecho, el 65% de los usuarios de guiaderodas no sufre discapacidad.

Los padres que llevan a los bebés en carritos, las mujeres embarazadas, las personas mayores, los que sufren una lesión... la accesibilidad hace la vida más cómoda a todos”, afirma el joven brasileño. En su opinión, la sociedad debe dejar de ver el problema como algo que afecta a una minoría y pasar a verlo como algo que mejora la vida de todos: “Mi objetivo es desaparecer como empresa porque ya no haya más necesidad de este servicio”.

Lo que guiaderodas ofrece es un listado, basado en la ubicación y las categorías elegidas por el usuario, de sitios cercanos así como su grado de accesibilidad, evaluado por otros usuarios. Contar con esta información de antemano da a la gente un mayor grado de predictibilidad a la hora de decidir a qué sitios acudir. Tras dos años de operaciones, la aplicación cuenta con información sobre sitios en más de 900 ciudades en 56 países y fue elegida en los World Summit Awards organizados por las Naciones Unidas como la mejor iniciativa para la inclusión y el empoderamiento.

Mateo Salvatto
¡Háblalo!
Su aplicación facilita la comunicación oral a personas con discapacidad.

La mayor parte de la gente no es consciente de los problemas que padecen las personas con incapacidad para comunicarse, por ejemplo por sordera. No entender lo que te quiere decir la persona que tienes delante hace difícil desde el aprendizaje en la escuela hasta pedir una comida en un restaurante.
Mateo Salvatto creció oyendo este tipo de anécdotas a diario ya que su madre se dedicaba a dar clases a personas sordas y las historias que sus alumnos le contaban llegaban al resto de la familia también. Salvatto, dotado de conocimientos informáticos desde temprana edad, decidió hacer algo por ayudar a estas personas que conocía y creó una aplicación para teléfonos Android. ¡Háblalo! es un traductor en tiempo real de voz a texto y viceversa, lo que facilita enormemente la vida diaria de las personas sordas, mudas o con otro tipo de discapacidad que impida su comunicación oral.

Es como poder subtitular el mundo que te rodea y que el teléfono hable por ti”, comenta Salvatto. La aplicación utiliza la herramienta de procesamiento de lenguaje natural de Google y posee una interfaz de usuario especialmente diseñada para las necesidades de las personas discapacitadas y cuenta con pictogramas y accesos directos a situaciones comunes para facilitar su uso.

Aunque pensada inicialmente para ayudar a sus conocidos, la aplicación ha sido descargada ya más de 25,000 veces por gente de 45 países en cuatro continentes distintos en el año que tiene de vida. El Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, la declaró “software de interés social” y ENACOM la eligió como mejor app de 2017.
La aplicación es totalmente gratuita y funciona sin necesidad de estar conectado a Internet”, matiza Salvatto, que reconoce que “aún hace falta mucho trabajo para seguir ayudando a los millones de personas que podrían beneficiarse”. Por ello el joven argentino se dedica a llegar a acuerdos comerciales para que empresas y administraciones públicas, incluida la de la provincia de la capital argentina, adopten la aplicación y puedan así ofrecer sus servicios de una forma más accesible.

Antonella Romero
Ecotrash
Plataforma del reciclaje

Las 8,500 toneladas diarias de basura que se producen en Lima, la capital de Perú, representan casi la mitad del total de residuos sólidos generados en el país. Sin embargo sólo el 2% acaba siendo reciclado. Aumentar este porcentaje es una prioridad para el Gobierno, pero para lograrlo es necesario cambiar la mentalidad de la ciudadanía, que no ve incentivos para separar los cartones y los envases del resto de desechos y reciclarlos.

Antonella Romero es una joven emprendedora con amplia experiencia en aconsejar al Gobierno de Perú en materia de innovación y tecnología. Hasta que un día decidió aplicar sus esfuerzos en utilizar la tecnología para resolver este problema cívico. Así nació EcoTrash, una plataforma que por un lado incentiva a los ciudadanos a reciclar y les facilita el hacerlo, y por el otro proporciona una mejor calidad de vida a las personas que se ganan la vida rebuscando en la basura.

Existen iniciativas [para fomentar el reciclaje] por parte de ONG’s y del Gobierno, pero el ciudadano no ve el beneficio, se pregunta ‘¿pero yo qué gano?’”, afirma Romero, quien recuerda cómo tuvo la idea de hacer algo al respecto al observar a una persona revolviendo la basura en busca de algo aprovechable a la salida de su trabajo. Si hay personas dispuestas a recoger los residuos reciclables, tan solo se trata de dar un incentivo a los ciudadanos para ponerles en contacto.

Esa es la idea fundamental de EcoTrash, una plataforma online que busca promocionar mediante la obtención de recompensas canjeables el hábito de separar los residuos en aquellos puntos en los que se generan (los domicilios y las empresas) al tiempo que las personas que se dedican a la recogida obtienen un aumento de sus ingresos y pasan a formar parte de la economía regular. “Un recolector informal obtiene unos 7 dólares al día tras una jornada de 12 horas buscando residuos”, explica Romero, que afirma que los adscritos a su plataforma ganan el doble dedicando la mitad de tiempo.

Felipe Quezada
Kinemotion
Su plataforma de videojuegos orientados a la rehabilitación pretende mejorar la motivación de los pacientes a continuar con el tratamiento.

Lesiones, accidentes, enfermedades degenerativas. Estas son solo algunas de las causas que pueden llevar a alguien a necesitar realizar ejercicios de rehabilitación fisioterapéutica.

Sin embargo, a pesar de su eficacia para regresar la función normal, o mitigar el dolor, mucha gente abandona este tipo de tratamientos por falta de motivación.

Felipe Quezada descubrió esta realidad en primera persona tras sufrir un accidente de motocicleta, por el que necesitó pasar más de seis meses acudiendo a rehabilitación tanto en clínicas públicas como privadas en Chile, su país natal. Dada su dedicación al diseño de videojuegos, la solución al problema de la falta de motivación se presentó sola: ¿Por qué no desarrollar videojuegos terapéuticos específicamente pensados para lograr motivar a los pacientes a continuar con la terapia? Así nació Kinemotion.

Por un lado, Quezada ha desarrollado una plataforma accesible para los terapeutas, en la que se encuentran varios tipos de videojuegos, dependiendo de la labor que se quiera ejercitar, y cada uno de ellos personalizable a las necesidades de cada paciente. Por otro lado, un sensor tipo Kinect registra los movimientos del paciente y analiza diversos parámetros para medir su desempeño y progreso. “Por ejemplo, hay uno que utiliza los ejercicios de cadera para manejar un avión, otro para mejorar la marcha que consiste en controlar un personaje que toma unas manzanas y las tiene que llevar a una cesta”, explica el diseñador.

De momento el sistema está siendo validado en dos centros, uno en Santiago de Chile y otro en Concepción. “Las personas mayores se han adaptado bien, mejor de lo que se esperaba”, comenta Quezada. “Les gusta jugar, se vuelven como niños y quieren volver a la terapia para jugar de nuevo”, afirma el joven chileno, que espera que los estudios confirmen esta impresión de mejorar la motivación de los pacientes para realizar las tareas de rehabilitación.

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